sábado, 26 de diciembre de 2015

Resiliencia. Algunas claves y definiciones importantes


Lo conceptos más básicos de resiliencia que he encontrado la definen como:
  1. La capacidad para afrontar las adversidades extremas y no extremas y salir fortalecido de ellas.
  2. La la interacción dinámica entre la persona y su entorno.

Ahora bien, es un hecho que la resiliencia está influenciada por la cultura y el contexto en el cual se encuentra. Por ello, se han integrado ya varias especialidades profesionales en el estudio de la resiliencia. Han mostrado interés: sociología, administración, psicología social, neurociencias, antropología y genética.

Por eso hoy quiero ahondar en la definición de la resiliencia, visto por diversos autores en los últimos años:

Murray se centra en el individuo y la define como una actitud que permite resultados positivos al individuo ante la adversidad, sin importar cuán difícil sea. Respondiendo o afrontando exitosamente a la adversidad y a todos los problemas de la vida, desarrollando fortalezas para resistir a la adversidad (Murray, 2003).
Fonagy piensa que la resiliencia sucede cuando las personas mantienen su desarrollo durante o marcadamente después de situaciones adversas y que es claro que tanto las características personales innatas como los efectos del contexto social interactúan para promover o disminuir la resiliencia. Distingue en inglés entre recilience y resiliency, el primero adjudicado al proceso y el segundo al individuo (Fonagy et al, 1994).
Grotberg la define como parte de un contexto social que va influenciando directa o indirectamente en las capacidades positivas o negativas del individuo para resolver sus adversidades por él mismo o integrado en un grupo. La concibe como una capacidad universal que permite a una persona, grupo o comunidad el prevenir, minimizar o sobreponer los efectos dañinos de la adversidad
Robert J. Flynn (2006) aclara diciendo que la resiliencia se refiere a patrones de funcionamiento o desarrollo positivos llevados a cabo durante o después de estar expuesto a la adversidad o de lograr una buena adaptación en un entorno de riesgo. En forma general es una inferencia de qué tan bien un sistema respondió al afrontar un reto. Este concepto se puede aplicar a cualquier sistema vivo o a una organización humana, como la familia o una empresa. Este autor hace un aporte fundamental, pues expresa que sí al alcanzar una meta no existió el hecho de afrontar un reto, la persona, familia o cualquier tipo de sistema se le puede llamar efectivo pero no resiliente. 
Ann Clarke y Alan Clarke (2003) comentan que los factores que expresan la resiliencia son recursos internos (características personales), apoyo externo, tiempo del apoyo. Entienden como recursos internos la inteligencia social del individuo, su habilidad para resolver problemas o el desarrollo de su autoestima. Apoyo externo como las redes afectivas, algún intento deliberado de ayuda. El tiempo es muy determinante en este proceso. Aseguran que hay factores contextuales que frecuentemente interactúan con el individuo para prevenir la expresión de la resiliencia y acentuar la vulnerabilidad. Así como un factor positivo colabora al desarrollo, uno negativo lo aleja del mismo. Los factores negativos atraen más factores negativos, como lo positivos atraen positivos.
Michael Ungar (2009)  la define como una capacidad individual para encaminarse en la dirección de los recursos sostenidos dirigidos a la salud, incluyendo las oportunidades para experimentar sentimientos de bienestar, como la condición de la familia, su comunidad y cultura para proveer estos recursos de salud y experiencias en formas culturalmente significativas.  Todo ello en un contexto donde la exposición a adversidades significativas, sean psicológicas o ambientales o ambas.
Albert Bandura asegura que un sentido resiliente de eficacia requiere una experiencia de sobreponerse a los obstáculos por medio de un esfuerzo perseverante. Es la forma más efectiva de crear un sentido fuerte de eficacia personal. Las creencias eficaces contribuyen a la motivación en diferentes formas. Éstas determinan los goles que las personas establecen para ellas mismas. Cuanto más esfuerzo dediquen, mayor esfuerzo y resiliencia nómica dedicarán a perseverar ante las dificultades y a la resiliencia dedicada ante los fracasos. Cuando las personas que desconfían de sus capacidades enfrentan obstáculos y fracasos, disminuyen sus esfuerzos o se dan por vencidos muy rápido. 

De todos estos conceptos ¿cuál es tu favorito?



martes, 22 de diciembre de 2015

Resiliencia ¿Es importante desarrollarla dentro de la empresa?

Hoy día, desde los directivos de grandes corporaciones, gerentes de recursos humanos, hasta dueños de negocios, se están haciendo las siguientes preguntas: ¿Es importante la resiliencia? ¿El personal de mi empresa debería desarrollarla? ¿Realmente puede marcar alguna diferencia?

Estoy aprendiendo a través de mi diplomado que las empresas vanguardistas, muchas de ellas las conocemos a través del Fortune 500 y que regularmente son aquellas con mayores rendimiento,  están invirtiendo en desarrollar agilidad y resiliencia sostenida, de esta forma empoderan a sus trabajadores, sus respectivas prácticas administrativas para que logren afrontar eficientemente a nivel individual, de equipo y organizacional las adversidades, sus respectivos cambios.


Es definitivo, estas corporaciones están obteniendo ventajas competitivas al desarrollar capacidades de afrontar situaciones a través de la resiliencia. Sus trabajadores se sienten más seguros y competentes al afrontar cualquier  desafío, retos y hasta al superar las más difíciles condiciones.

¿Por dónde comenzar? Nos han enseñado en el diplomado que la empresa debe tener un enfoque estratégico para fortalecer la capacidad adaptativa resiliente pues hay una relación estrecha entre el alcance de altos rendimientos y la capacidad de afrontamiento o resiliencia. La idea es aumentar el rendimiento mediante el desarrollo de estrategias resilientes más eficaces, para la administración del cambio y las crisis.

¿Qué se requiere? He aprendido que construir estas capacidades tan prioritarias requiere de una inversión sólida en la capacitación y desarrollo de la resiliencia.  Esta es la realidad de hoy para muchas escuelas. Si éstas logran diligente e inteligentemente construir capacidades resilientes para el futuro,  muchos podrán sobrevivir y prosperar conforme avanza este siglo.

¿Es una moda? No, pues en el Foro Económico Mundial realizado en Davos, Suiza, en enero del 2013, el tema central fue el Dinamismo de la Resiliencia. En dicho evento, muchos más aspectos sobre la Resiliencia se aclararon y se marcaron alarmas a nivel global. Donde las empresas globales toman la responsabilidad de formar con mayor niveles de resiliencia a las personas integradas en su capital humano. De esta forma inician de inmediato, a partir de febrero 2013, programas de Resiliencia para todo su personal. Las empresas, que desde entonces, muestran interés por los programas de Resiliencia son Johnson&Johnson, Dow Chemical, USB, Shell, Coca-Cola, Toshiba, Sanofi Aventis, Walmart, Facebook y otras.
Además, la fundación Rockefeller de inmediato muestró interés en aportar fondos millonarios para la investigación de la Resiliencia en las primeras universidades del mundo.
Y tú, ¿Qué estás esperando para subirte en esta ola, para dar este gran salto? 

martes, 8 de diciembre de 2015

¿Qué es la resiliencia?


Debo confesar que cuando comencé a escuchar el término resiliencia me dije, muy bien, otra moda y lo entendí como la habilidad de aguantar,  aguantar y aguantar nuestros problemas y circunstancias. Decía para mis adentros: ahora sí es verdad nos vamos a convertir todos en "aguantadores profesionales"

Luego me llegó la oportunidad de hacer un diplomado sobre este tema en México y, como afortunadamente me encanta estudiar y estar actualizada, me di el permiso para explorar esta nueva tendencia que nace de la psicología positiva. En el proceso estoy aprendiendo que es más que una moda e inmediatamente me enamoré del tema.

Descubrí que la resiliencia es la capacidad de afrontar las adversidades, ya sean éstas, experiencias extremas o no, y salir fortalecido de ellas. Esta capacidad nos permite alcanzar respeto por nosotros mismos, una mayor dignidad, ser más felices, y disfrutar del fruto de nuestros esfuerzos.


La resiliencia es totalmente dinámica y si nos descuidamos la podemos perder, al igual de como sucede con la autoestima puede disminuir, y sí la cuidamos la podemos fortalecer. 

La resiliencia es la clave para:
·         Que padres y maestros eduquen niños, jóvenes capaces de superar cualquier situación en la vida.  
·         Empoderar a nuestros trabajadores generando mayor bienestar y productividad laboral, al tener individuos, equipos y organizaciones que saben cómo afrontar los cambios, riesgos, desafíos, en fin, cualquier tipo de crisis.
·         Los ciudadanos logren superar cualquier desafío (desde la pobreza, desastres ecológicos, crisis políticas o económicas, hasta una guerra)

En definitiva, la resiliencia no es una moda, es una capacidad que necesitamos promover y fortalecer con urgencia desde la escuela, dentro de las empresas, las comunidades, para enseñarle a las personas que sí se pueden superar los obstáculos y salir fortalecidos de ellos, sea cual sea la situación que se nos presenten.


Al tener niños, jóvenes, trabajadores más resilientes estamos garantizando el bienestar de nuestra gente, un futuro más pleno, exitoso y feliz para nuestras familias, comunidades, empresas y hasta para nuestros países!