sábado, 30 de enero de 2016

Resiliencia. Claves para padres y maestros

La resiliencia se refiere a las capacidades logradas en un individuo que puede constantemente afrontar la mayoría de las adversidades de la vida. Ahora bien, ¿Es una capacidad que los padres y docentes pueden desarrollar en los niño?
Resulta vital que padres y docentes comprendan que educar hoy a los niños y jóvenes, es lograr formarlos capaces para afrontar cualquier situación adversa que la vida le pueda presentar. Por ello, la única forma de criar hijos hoy en día es formarlos resilientes, dejando que surja con la capacidad con la que nacieron. No involucrándose constantemente en su crecimiento, creyendo equivocadamente que el papel de un padre o madre es imponer sus puntos de vista, dar órdenes constantemente como si están tratando con soldados dentro de un cuartel, o en el otro extremo, hacerle todo a los hijos para sentirse un padre responsable. Todas estas conductas son lo que fomenta la incompetencia. Lamentablemente es el mismo rol que están tomando muchos maestros, al imponer tal nivel de normas, instrucciones, reglas que coartan cualquier expresión de creatividad o individualidad.
Una formación con la incompetencia aprendida en el ambiente, sea esto crecer entre la pobreza, haber tenido padres autoritarios o sobreprotectores, puede dejar a un niño altamente vulnerable para la adversidad y lo deja muy mal dotado para alcanzar las metas de desarrollo que le esperan por delante. El entorno refuerza la construcción de resiliencia o de incompetencia aprendida como un constructo que se estructura muy fuertemente en el individuo. La resiliencia es lo único que nos permite sacarnos la incompetencia aprendida, esa sensación de impotencia, de incapacidad, tan destructiva.
La resiliencia es la principal herramienta con la que construimos nuestra capacidad de afrontar los desafíos básicos y relevantes de la vida, el triunfo y el camino de la felicidad. Nos permite alcanzar el respeto, la dignidad, los principios morales y el gozo del fruto de nuestros esfuerzos.  No es un don estático. Es un don tan dinámico que si se descuida se pierde. Puede variar. Es como la autoestima, la ecología o la salud. Si se cuidan se pueden fortalecer. Puedes hacer tuya la Visión Positiva del Futuro de la Humanidad. Cada vez es más importante que líderes, jefes, capacitadores, instructores y maestros sean capaces de crear una reacción en cadena, que contribuya en la formación de una resiliencia para todos.
Martín Seligman, uno de los padres de la psicología positiva, alerta al mundo de su creciente pesimismo, depresión, suicidio, ansiedad, desorden de estrés pos-traumático, abuso de drogas, violencia. Por ello, Seligman promueve desde hace varios años sus programas de Resiliencia con efectividad probada para construir mejor bienestar, salud física, más paz y mayor productividad en el trabajo. Y sí es bueno para la empresa, es vital para el futuro de nuestros hijos, por ello me encanta esta frase:
¡NO LE RESUELVAS LA VIDA A TU HIJO,
   PREPARA A TU HIJO PARA LA VIDA!