miércoles, 11 de junio de 2014

Manejo de las emociones: LA TRISTEZA. COACHING para hijos y padres.




Con este video damos continuidad al anterior, que surge de la serie de talleres Coaching para Padres y las charlas niños, adolescentes y representantes Valores para la Paz. En esta ocasión conversamos sobre la diferencia entre el autoestima baja y la tristeza. Comenzamos a reconocer as emociones: la tristeza, sentimientos y estados de ánimo asociados:


Quiero comenzar por definir EL SENTIMIENTO: Es el estado de ánimo que se relaciona con la toma de consciencia de una emoción. Los sentimientos implican subjetividad, son vividos como estados del yo.


Ahora bien, LA EMOCIÓN es un estado afectivo que experimentamos, una reacción subjetiva al ambiente que viene acompañada de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos) de origen innato, influidos por la experiencia. Las emociones tienen una función adaptativa de nuestro organismo a lo que nos rodea. Es un estado que sobreviene súbita y bruscamente, en forma de crisis más o menos violentas y más o menos pasajeras.




En el ser humano la experiencia de una emoción generalmente involucra un conjunto de cogniciones, actitudes y creencias sobre el mundo, que utilizamos para valorar una situación concreta y, por tanto, influyen en el modo en el que se percibe dicha situación.





Apenas tenemos unos meses de vida, adquirimos emociones básicas como el miedo, el enfado o la alegría. Algunos animales comparten con nosotros esas emociones tan básicas, que en los humanos se van haciendo más complejas gracias al lenguaje, porque usamos símbolos, signos y significados.





Cada ser humano vive una emoción de forma particular, dependiendo de sus experiencias anteriores, aprendizaje, carácter y de la situación concreta. Es más, la misma persona, en etapas diferentes de su vida puede experimentar emociones distintas, frente a estímulos o circunstancias similares. 



También es importante destacar que algunas de las reacciones fisiológicas y de compartimiento que desencadenan las emociones son innatas, mientras que otras pueden adquirirse.