viernes, 3 de enero de 2014

Código de conducta en el ejercicio del Coaching




El coaching es una profesión de creciente demanda en los últimos años, pues brinda a los clientes: individuos, profesionales, líderes, deportistas, artistas, padres una cantidad de herramientas que brindan una alternativa distinta a los métodos tradicionales de desarrollo, superación personal o profesional, pues el coach no es un terapeuta, ni un psicológo.
Existen algunas asociaciones internacionales que agrupan a estos profesionales y que buscan garantizar la excelencia, estableciendo, por ejemplo, un código de conducta para la práctica de la profesión donde se señalan las principales normas que deben cumplir los coach agremiados en ellas, en este caso les presento una síntesis de las planteadas por el ICC.
1.    Competencia: el coach debe mostrará competencias básicas; mantenerse actualizado de una forma integral, fortalecer sus habilidades profesionales y dará lo mejor de si para cada cliente. El coach reconoce sus alcances y los presentará de manera honesta. Por ello solo aceptará clientes que estén al nivel de sus competencias, conocimientos y habilidades, prometiendo aquellos logros que se puedan demostrar de manera fehaciente.
2.    Respeto por el cliente: el coach aceptará los valores, creencias, opiniones del cliente por diferentes que sean a las propias. Hará entender al cliente el acuerdo entre los dos. Además no hará discriminación.
3.    La profesión del coaching: el coach respetará los derechos de autor, propiedad intelectual y en caso de utilizar algún material de otra persona lo reconocerá y registrará como corresponde.
4.    Confidencialidad y conflicto de intereses: el coach mantendrá la confidencialidad de la información generada en los encuentros personales, telefónicos o de cualquier otra índole con el cliente, al menos que sea autorizado por el o requerido por la Ley. El coach podrá hacer referencia a un cliente persona o corporación mientras que no puedan ser identificados. De igual forma, el coach no podrá cochear a dos personas u organizaciones en las que se puedan presentar conflicto de interés.
5.     Feedback y progreso: el coach diseñará la estrategia adecuada por etapas adaptada a la necesidades de cada cliente, de igual forma, deberá llevar un expediente para cada caso y de ser necesario, podría solicitar apoyo de otro profesional en momentos que el quiebre supere sus conocimiento, capacidades y habilidades.



6.    Honorarios: el coach debe presentar de forma clara y detallada al cliente el esquema de trabajo y sus respectivos honorarios, ajustados según el caso, antes del inicio del programa de coaching. El coach podrá establecer el tipo de tarifa según su criterio.